Un nuevo estudio de la Facultad de Medicina de la Universidad de Maryland confirma el poder de la oración, concluyendo que solo 5 minutos de oración intercesora mejoran la salud física y emocional.
Los investigadores optaron por estudiar las oraciones presenciales, conocidas como oración de intercesión proximal (PIP), en lugar de las oraciones de intercesión a distancia (DIP), que son rezadas por alguien que no está en la misma sala que el paciente. Encontraron beneficios tanto inmediatos como duraderos con el PIP.
